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The reporter revela los casos de tortura de EU

En la actualidad, parece que el miedo ya no está presente en la sociedad de Estados Unidos, el cual llegó y se asentó tras los ataques terroristas del 2001, un suceso que parece lejano, cuyas repercusiones aún se pueden sentir y que demostró que el enojo incentivado por el terror puede ser más peligroso.

Tener presente este contexto es necesario para entender lo que sucede en la película The Report (Scott Z. Burns, 2019), que relata la historia del investigador para el Senado de EU Daniel Jones (Adam Driver) quien debe desentrañar los casos de tortura en la guerra que tuvo el país para hallar a Bin Laden, responsable de los ataques del 11/S.

Para lograr dar con Bin Laden se muestra que la CIA, Agencia de Inteligencia, utilizó técnicas de tortura mejorada, debido al miedo que movía a los estadunidenses ésta fue aceptada, pero había ciertas cuestiones que debían conducirse con sumo cuidado y en momentos extraordinarios, así que Jones debe investigar si la tortura fue utilizada de forma debida.

Contada a manera de relato, al menos los primeros años de investigación, seguimos la carrera de Jones, quien por razones del destino es nombrado por la senadora Dianne Feinstein (Annette Bening) a conducir la investigación que se alargó por 10 años, quien poco a poco se adentra en los malos procesos de la CIA con la tortura.

El director logra mantener al espectador al borde del asiento, ya que muestra los traspiés que enfrenta Jones para que la verdad sea relevada al mundo, una tensión que compartimos con el personaje de Driver. Si bien la vida del personaje nunca corre peligro, sí vemos cómo la política y los intereses empantanan la investigación.

Puede ser algo difícil de seguir, pues la película da demasiados brincos en la historia, aunque siempre se sienten naturales, pero algunos espectadores podrían perderse. Aquí es donde la ficción entra en acción, con la recreación de charlas, encuentros e incluso la recreación de algunas torturas.

La película cumple con cierta denuncia, pues si bien a nadie se sentenció tras la investigación, sí nos hace ver la inmoralidad de ciertos personajes como Dr. Mitchell, quien fue el responsable de convencer a los encargados de la CIA de implementar la tortura basado en nada, sólo en su propios resultados.

Puede que estamos acostumbrados ya a ciertos temas, pero las escenas de tortura aunque impactantes no son tan estremecedoras, lo más impactantes es lo amoral de los personajes, que justificados en su miedo siguen adelante, sin cuestionarse todo lo que sucede. Salvo por algunas voces, los demás siguen adelante sólo por la noción de alguna orden, muy de los Nazis.

The report resalta el poder de las instituciones de Estados Unidos, así que hasta tiene tintes de una película patriótica. Y es que vemos que los personajes dan su fe en los organismos y procesos del país, pero ésta no cae en saco roto.

La película reta al espectador, pues siempre se debe seguir de cerca, hay que poner atención a las palabras, a los legalismos, en las que algunos buscan filtrarse para evadir la realidad. Aquí resalta el uso de «implicar», que muestra cómo ésta es la salida para no tener repercusiones legales, de igual manera se implica a los culpables en el trabajo Scott Z. Burns.

Un punto que se deja claro es que la tortura nunca llevó a nada, la información siempre se encontró de otra manera, pero el miedo u orgullo no permitió que nadie lo viera en su momento, algo que el personaje de Driver repite hasta el cansancio y, por momentos, parece que no es escuchado.

Se trata de un largometraje difícil de ver, debido a los temas complejos que plantea. La búsqueda de la verdad siempre debe ser lo más relevante en ese tipo de casos de guerra. No es una gran intriga, al menos de esas de acción, pero de manera discreta y real descubre el oscurantismo en el que se sumergió Estados Unidos.

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El destino inevitable de la guerra entre máquinas y humanos

Sin duda, volver al pasado puede ser arriesgado, ya que todo lo que se fue creado está en riesgo de ser trastocado, volverse en algo nuevo, esto es lo que sucede en, y le ocurre a la saga, Terminator: Dark Fate, dirigida por Tim Miller, y que sería la tercera parte de la saga.

La película desde el principio busca alejarse de sus predecesoras, pues la mítica figura de John Connor es borrada de la historia, aunque el futuro que liberaría tampoco existe ya, esta posibilidad se deja desde Termiator 2 Judgment Day con la destrucción de Cyberdyne.

La segunda película y su final en la carretera se deja la idea de que el destino no está escrito, pero parece que el destino es inamovible, ya que si Skynet no inicia la guerra vendrá algo más para que se de la guerra entre la humanidad y las máquinas.

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Todo esto nos deja a a una Sara Connor (Linda Hamilton) que, pese a salvar a la humanidad, no fue capaz de salvar a su propio hijo, lo que la transforma en un personaje trágico, que no tiene un propósito claro. Y en este nuevo universo tenemos a una nueva abanderada Dani Ramos (Natalia Reyes).

Dani es la protagonista a cuidar, como es costumbre en Terminator. Ciertos elementos se repiten, así que no se logra alejar lo suficiente de la saga. En esta ocasión, será protegida por Grace (Mackenzie Davis), una humana aumentada, que es la muestra de cómo la visión de las personas hacia la tecnología ha cambiado.

La marcada presencia femenina ha causado un gran revuelo en los seguidores de la franquicia, aunque no debería existir, pues si bien John era visto como el gran salvador del futuro, en el presente es Sarah quien tomaba el liderazgo. Ahora sólo lo borraron de la ecuación por completo.

Un vestigio de ese futuro que no fue es el T-800, responsable de la muerte de John, conocido como Carl (Arnold Schwarzenegger). Sin más órdenes el autómata se queda sin un objetivo, aquí es él quien ofrece la reflexión que tienen las películas con el sello de James Cameron.

¿Sería posible que el robot adquiera consciencia? Sin un propósito y sin más órdenes que seguir, parece que la vida, incluso mecánica, sigue y encuentra un camino. Proteger a su familia es lo que se plantea como misión primordial Carl.

Resulta curioso como se invierten papeles, Sarah pierde su humanidad y el T-800 la gana, qué nos define como humanos, será el amor hacia el otro, tener un objetivo, una misión, aquí cada quien escogerá su propia respuesta. Cada quien, si es que la ve, tendrá su propia reflexión en este punto en particular. También se puede pasar de largo y centrar en la acción, que es buena.

El peculiar grupo se enfrentará al Rev-9 (Gabriel Luna), una máquina que hasta el momento es la más mortal de la saga, casi indestructible, que es una suma de las primeras dos películas, sí, pero parece algo orgánico. Algo natural, que muestra el desgaste de las películas, habría que dejarla descansar un poco más.

Algunos puntos a destacar son los recuerdos de Grace, la mirada que ofrece del futuro, aún más mortal y desesperante que el futuro anterior, se trata de recuerdos de algo que será. 

Un punto inexplicable es el trato y visión hacia la nueva protagonista, ya que Sarah desde la segunda película muestra estar con los alineados de la sociedad, que aquí se trata de migrantes, por eso no es de extrañar que de aquí venga el nuevo salvador. Se tienen que mover fuera de la ley y no se ve como una inclusión forzada, aunque muchos lo notaron así. 

Todos estos elementos ofrecen una buena película de acción, muy del pasado, aunque ciertos aspectos no logran fundirse del todo, aun así está por encima del promedio de lo que se ofrece en el género.

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Cine Reseñas

Hustlers y lo femenino al control

En la película Hustlers (2019), de Lorene Scafaria, las mujeres toman el control, así de sencillo. El soundtrack desde las primeras escenas marca esto, así que vemos personajes que resultan incómodos, ya que ese trata de féminas que utilizan sus cuerpos para hacerse de la situación que les rodea.

Lo que plantea las película es un caso basado en la realidad. Un grupo de bailarinas exóticas ven una oportunidad para obtener dinero al estafar a hombres, al explotar su lujuria, lo que coloca al hombre en posiciones de víctima.

Las protagonistas de esta historia son Destiny (Constance Wu) y Ramona (Jennifer Lopez), quienes inician con todo el glamour de los clubes nocturnos en Nueva York, que era frecuentados por asociados de Wall Street.

Todo el lujo se termina con la crisis financiera del 2008, las risas se acabaron y había que volver a la realidad, toda esa ilusión de la burbuja financiera se rompe y vemos a estas mujeres teniendo que traspasar límites.

El cambio resulta interesante, ya que en muchas películas del tipo se ve desde los causante y no el que sufre el lado negativo de una mala economía. Este impasse presenta una oportunidad, que Ramona aprovecha para atacar a los hombres y robarles.

Poco a poco, vemos como la situación de las protagonistas otra vez comienza a ir bien. Aquí lo interesante es descubrir cómo es que se justifican, al comprarse el mito de Robin Hood y vengarse, ya que fueron los de la banca quienes provocaron la crisis.

La vida comienza a ir bien de nuevo, pero siempre se nos recuerda que finalmente cometen un crimen. Tan bien va, que se convierten en una pequeña organización de «emprendedoras. Una mafia. La culpa y el arrepentimiento viene de la Constance del presente, quien es la que relata todo lo sucedido, aquí la directora encontró un buen formato para contar la historia, sin tantas complicaciones, sólo un relato de lo que sucedió.

La visión de Constance es la que nos lleva por toda la película, que pasa de ser un personaje más inocente a tomar fuerza y revelarse a sus propias amigas, todo por la familia, una buena evolución y lógica, no hay finales épicos. Sólo una historia más.

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Por momentos, la película recuerda al Lobo de Wall Street no en lo fílmico, sí están mu lejos, pero en cuanto a la temática, incluso cómo este tipo de historias toman otras perspectivas al ser mujeres. Si bien existe el desenfreno, también está la familia y una camaradería más difícil de quebrantar, aunque el llamado de la sangre es más fuerte.

Una película que muestra, tal vez a propósito o no, que ciertas visiones y cuestiones que en la sociedad se han colocado pueden utilizarse para un beneficio. Aquí las mujeres utilizan el cuerpo como un medio para estafar el deseo de los hombres, sin detenerse a pensar en lo simbólico de esto. Y al mostrar al hombre como víctima e incluso ahí tiene su apartado y golpe de realidad para el espectador masculino, ya que a aquellos que denuncian no les creen o son minimizados.

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Cine

#67Muestra llega con 14 sorprendentes filmes a la Cineteca Nacional

La Cineteca Nacional presentó las películas que conformarán la 67 Muestra Internacional de Cine. Como un homenaje a los grandes maestros, la programación se compone de directores como Agnés Varda, Federico Fellini, Arturo Ripstein, entre otros.

Del 15 de noviembre al 2 de diciembre, podrás disfrutar de 14 filmes que han sido galardonados en los mejores festivales del mundo. Habrá películas de Italia, Estados Unidos, Francia, Argentina, Bélgica, Suiza, Argelia, Reino Unido y México.

La Muestra arrancará con una película mexicana: Esto no es Berlín, de Hari Sama, que tuvo su estreno nacional en el Festival Internacional de Cine de Morelia y recorrió otros festivales como Sundance.

“Para mí es un privilegio y un honor, compartir la Muestra con estos títulos. No lo puedo creer, yo crecí con la Muestra, esta fue mi universidad primera de adolescente, correr a conseguir mi abono” explicó el director.

En conferencia de prensa, estuvo presente Alejandro Pelayo, Director General de Cineteca Nacional, quien enfatizó en la inclusión de títulos mexicanos en esta edición de la Muestra. Por un lado, se une Arturo Ripstein con El diablo entre las piernas, sobre una pareja de edad madura, sus celos y el deseo. Asimismo, Esto no es Berlín aporta una visión ochentera de la juventud, la identidad y el deseo de pertenencia.

Por su parte, Nelson Carro, Director de Programación, destacó lo más reciente de Woody Allen, cineasta que ha acompañado a la Muestra en varias ocasiones. “A sus 83 años, hace una comedia romántica, ingeniosa, divertida, ligera. Un día lluvioso se puede ver su amor hacia Manhattan, el jazz, el cine, la literatura”.

Entre los títulos clásicos se podrá disfrutar de La Dolce Vita de Federico Fellini quien está por cumplir cien años de su nacimiento y sesenta años desde que la cinta ganara la Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes.

A continuación te presentamos la lista completa de las 14 películas que componen la programación de la 67 Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional.

  • Esto no es Berlín (2019), de Hari Sama.
  • Un día lluvioso en Nueva York (2019), de Woody Allen.
  • La dolce vita (1960), de Federico Fellini.
  • Queen of Hearts (2019), de May el-Toukhy.
  • Por la gracia de Dios (2019), François Ozon.
  • La odisea de los Giles (2019), de Sebastián Borensztein.
  • El despertar de la fiera: Dogman (2018), de Matteo Garrone.
  • El diablo entre las piernas (2019), de Arturo Ripstein.
  • Varda por Agnès (2019), de Agnès Varda.
  • Génesis 2.0 (2019), de Christian Frei.
  • El joven Ahmed (2019), de Jean-Pierre y Luc Dardenne.
  • Papicha (2019), de Mounia Meddour.
  • Ray & Liz (2018), de Richard Billingham.
  • Bacurau (2019), de Kleber Mendonça.

La Muestra Internacional de Cine de este año, se compone de 14 títulos que podrán disfrutarse a partir del del 15 de noviembre y hasta el 2 de diciembre en las salas de la Cineteca Nacional; posteriormente recorrerá el circuito CDMX en distintas sedes (cinco sedes de la UNAM, dos del IPN, tres complejos Cinépolis, cinco complejos Cinemex, el IFAL, Cinemanía Loreto y La Casa del Cine) durante más de tres semanas, para, finalmente, arrancar el 2020 con un recorrido al el interior de la República en más de 30 ciudades.

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Cine Festivales

Lo mejor del cortometraje español es reconocido en Premios Fugaz

Los productos audiovisuales se están adaptando a los gustos de los espectadores, que demandan cada vez historias más breves. El caso del cortometraje, que está adquiriendo más fuerza que nunca y que cuenta cada día con más adeptos, es buena prueba de ello.

Más de cien municipios españoles proyectan cada año los audiovisuales más destacados de los Premios Fugaz al cortometraje español en el Festival Itinerante CortoEspaña. Este año, las obras están protagonizadas por estrellas como Leonor Watling o Pedro Casablanc y dirigidas por cineastas como Carlota Pereda o Eduardo Casanova.

Los cortometrajes pertenecen a géneros diversos y tratan temáticas muy variadas: narraciones que se desarrollan durante la transición, peculiares interpretaciones históricas, reivindicaciones sociales, singulares romances… Historias sólidas que sacian todos los apetitos y que cuentan con la ejecución excepcional de los mejores cortometrajistas de España.

El Festival Itinerante CortoEspaña celebra este año su 10º aniversario. Durante esta década, la plataforma de promoción y exhibición del cortometraje ha organizado más de 1.000 proyecciones y ha llegado a más de 150.000 espectadores. Samuel Rodríguez, codirector de Premios Fugaz y del Festival Itinerante CortoEspaña, señala que «el nivel del cortometraje en nuestro país es altísimo. Solo en los últimos 15 años, 7 cortometrajes españoles han sido nominados a los Óscar. Hace mucho que el corto dejó de ser ese campo de prácticas de estudiantes y se ha convertido en el formato ideal para contar historias en esta sociedad sin tiempo».

Paralelamente, los Premios Fugaz son los galardones del cortometraje español más importantes y los únicos votados por una amplia comisión de más de 400 profesionales del corto. Su tercera edición, celebrada en mayo de 2019 en la Sala 25 de Kinépolis Madrid con más de 1.000 butacas, duplicó por segundo año consecutivo el aforo de asistentes y demostró, un año más, la formidable salud del formato corto.

A la edición de 2019 se presentaron 678 cortometrajes que, según las bases, debían durar menos de 30 minutos y ser realizados por cortometrajistas de nacionalidad española. La mayoría de las obras que se presentaron están en castellano y hubo audiovisuales de más de 25 idiomas. Las comunidades autónomas con mayor participación fueron Madrid, Andalucía y Cataluña.

Los galardones estuvieron muy repartidos entre todos los nominados: se otorgaron 18 estatuillas que premiaron todos los aspectos que intervienen en la creación de un cortometraje, además de dos premios homenaje que recayeron en las figuras de Daniel Sánchez Arévalo y Asunción Balaguer por sus carreras profesionales íntimamente ligadas al formato corto.

Estos son los cortometrajes más destacados de los Premios Fugaz 2019 que se están proyectando en el Festival Itinerante CortoEspaña:

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Background

Dirigido por Toni Bestard

Premios Fugaz 2019 a mejor cortometraje y mejor montaje

Sinopsis: Un tipo anodino y gris, atraído por la inusual belleza de una joven y enigmática mujer, intenta despertar su atención en medio de un peculiar universo, en el que hay que respetar una serie de normas, a cada cual más surrealista.

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Bailaora

Dirigido por Rubin Stein

Premios Fugaz 2019 a mejor sonido -José Tomé- y mejor dirección de fotografía -Alejandro Espadero-

Sinopsis: Una guerra. Una niña. Un sueño.

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Cerdita

Dirigido por Carlota Pereda

Nominado a mejor cortometraje, mejor dirección, mejor guión y mejor actriz -Laura Galán-

Sinopsis: Sara es una adolescente con problemas de obesidad que vive atemorizada por las burlas de unas niñatas, de vacaciones en su pueblo. Ni siquiera Claudia, amiga de la infancia, sale en su defensa cuando le acosan ante un Desconocido y le roban la ropa en la piscina. El largo camino de vuelta marcará lo que le quede de vida.

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Flotando

Dirigido por Frankie de Leonardis

Premio Fugaz 2019 a mejores efectos visuales -Oriol Tarrida, Marcos Diaz y Frankie de Leonardis-

Sinopsis: Un astronauta ruso despierta en un módulo de la estación espacial tras un accidente. Su atención es rápidamente desviada a unos golpes desde el exterior. Alguien ha venido a darle la bienvenida, aunque podría ser simplemente su imaginación. O no.

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I Wish…

Dirigido por Víctor L. Pinel

Nominado a mejor dirección novel y mejor corto de animación

Sinopsis: I wish… trata de un hombre incapaz de perseguir sus deseos, y de cómo cuando no sigues tus sueños, son ellos quienes te persiguen a ti.

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Ipdentical

Dirigido por Marco Huertas

Premio Fugaz 2019 a mejor dirección de arte -Juan Eduardo Peso-

Sinopsis: Anna vive en una distopía donde no hay propiedad intelectual. Cansada de la realidad que le rodea, inicia la búsqueda de la única canción original que recuerda.

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La Guarida

Dirigido por Iago de Soto

Premio Fugaz 2019 a mejor dirección

Sinopsis: Mario conduce de noche, bajo la lluvia, por una carretera solitaria. De repente, se detiene. En medio de la carretera hay una mujer desorientada y manchada de sangre, no recuerda lo que le ha pasado ni cómo ha llegado hasta allí.

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La Noria

Dirigido por Carlos Baena

Premios Fugaz 2019 a mejor corto de animación y mejor banda sonora -Johan Söderqvist-

Sinopsis: La oscuridad no es siempre lo que parece.

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La Tierra llamando a Ana

Dirigido por Fernando Bonelli

Premio Fugaz 2019 a mejor actriz -Laia Manzanares-

Sinopsis: Un día la vida te aísla del mundo. Sin previo aviso. Desconexión. Como estar sola en el espacio. Es lo que le ocurrió a Ana. No más discos ni más giras; no más escenarios. Sólo la música, en su interior, y Juan, su amor, su mitad, su Tierra. Tres años después, Ana comienza a sentirse fuerte. Pero hoy no ha sido un buen día. Hoy, su burbuja tiembla.

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Lo siento mi amor

Dirigido por Eduardo Casanova

Premios Fugaz 2019 a mejor vestuario -Carlos Paredes y Renato Rufoni- y mejor peluquería -Lolita Gómez, Selmo del Campo y David Ambit-

Sinopsis: Un matrimonio que representa el sueño americano está inmerso en una crisis personal. Jackie está cansada de fingir, pero la responsabilidad es mucha y ser consecuente es complicado. En plena guerra fría del matrimonio Kennedy, aparece un tercero inesperado. Un tercero que cambiará la historia, o cómo nos la han contado.

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Mi hermano Juan

Dirigido por Cristina y María José Martín

Premio Fugaz 2019 a mejor dirección novel

Sinopsis: Ana es una niña de 6 años que está haciendo una terapia infantil con una Psicóloga, hablando de lo que ha vivido con su hermano Juan, a través de juegos y dibujos.

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Seattle

Dirigido por Marta Aledo

Premio Fugaz 2019 a mejor guión

Sinopsis: La historia de amor entre Iván, un piloto, y Amanda, una azafata, a través de sus encuentros en hoteles por diferentes ciudades del mundo.

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Uno

Dirigido por Javier Marco

Premio Fugaz 2019 a mejor actor -Pedro Casablanc-

Sinopsis: Un teléfono móvil dentro de una bolsa hermética suena en medio del mar.

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2001 Destellos en la oscuridad

Dirigido por Pedro González

Premio Fugaz 2019 a mejor cortometraje documental

Sinopsis: TCM recrea mediante diferentes técnicas de animación la entrevista realizada por Playboy a Stanley Kubrick en 1968 con Keir Dullea dando voz al famoso director.

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Cine Reseñas

Joker y la violenta caída al abismo

La vida puede ser convertirse en un martirio para muchas personas, sobretodo para aquellos que están alineados, aquellos que viven fuera de lo aceptable, algo que podemos ver en la película Joker (2019), dirigida por Todd Phillips, que estrenará el 4 de octubre.

En esta producción seguimos los pasos de Arthur Fleck (Joaquin Phoenix) en su caída en el abismo, situación que lo lleva a convertirse en el criminal payaso, conocido como el Joker. Si bien este personaje es reconocido por su unión al mítico Batman, la historia que se trata aquí es algo alternativo, una versión diferente, un Elsewords.

Fleck en las primeras escenas se muestra como un hombre enfermo, una persona con problemas mentales, que destaca por un peculiar «tic», ya que cada que tiene miedo, está nervioso o estresado se ríe de manera involuntaria, una condición que incomoda a quien lo rodea, incluso causa cierta repulsa. Algo que nos confronta porque este comportamiento de alejamiento a la enfermedad es de lo más usual.

Al principio de la película, Arthur intenta llevar una vida «normal», un sujeto que simplemente intenta encajar, disfrutar de las pequeñas cosas de la vida. Estos placeres son ver su programa favorito conducido por Murray Franklin (Robert de Niro) en compañía de su madre Penny Fleck (Frances Conroy). Al estar la figura paterna ausente, la fantasía de Arthur es que algún día Murray reconociera los sacrificios que éste hace para cuidar a su madre. La fantasía es algo recurrente en la vida de Fleck, un medio para alejarse del cruel mundo.

En diversos momentos, Fleck intenta conectar con personas que están fuera de su círculo, aquí destaca la presencia Sophie Dumond (Zazie Beetz), una vecina que sólo con una muestra de amabilidad logra confundir a Fleck, quien en desesperado soledad la busca.

La ciudad resulta ser muy cruel para alguien que no está capacitado mentalmente, ya que una tarea tan sencilla como el trabajo de ser payaso es algo de lo más complejo para Arthur, pues desde chicos que se aprovechan de él hasta compañeros que en la primera oportunidad lo traicionan es algo que vive día a día.

Sería fácil ver con cierta pena al personaje de Phoenix, pero no debemos olvidar en quién se convertirá, todo esto son sólo los ingredientes que nos permiten un poco de empatía, mas no aprobar su comportamiento.

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En diferentes momentos, Fleck es mostrado en este ahínco de subir unas escaleras, una forma de mostrar cómo es que él se empeña en llegar a la cordura, esa cuesta que lo desgasta, siempre en oscuridad. El cambio es cuando acepta su locura y por eso como se muestra en el clip de arriba, vemos hasta un colorido, cuando el protagonista desciende.

Pero no cae solo, en cierta forma es empujado, ya que la violencia, de la que tanto se habló, es ejercida a Arthur Fleck, un enfermo mental que es aplastado por la indiferencia y bulleo (por decirlo de una manera), una víctima fácil para aquellos que en grupo buscan aprovecharse de alguien.

Este ambiente violento, es parte del contexto en el que se presenta Gotham, una ciudad llena de ira, una población que se siente engañada y burlada por la clase alta. Aquí hay otra clara muestra del viejo adagio, de que el arte imita a la vida, por toda esta situación los pobres son los afectados, pues programas de apoyo y asistencialismo, del que es parte Fleck, son cortados debido a que no son tomados en cuenta.

Un ser invisible que sólo es receptor de la violencia se transforma al defenderse. Fleck un día se harta y se defiende, un acto que lo marcará, ya que es su primer paso a abrazar la locura, pues esto lo transforma y lo convierte en alguien que influye en la sociedad, una especie de vengador por los pobres, ya que mata a  tres banqueros, tres seres que representan lo «mejor de la sociedad». 

Cada elemento mostrado en la película son esenciales para comprender el camino que recorre Fleck, para empatizar con sus malestares, la soledad y tristeza que le invaden, además de sentir que es alguien invisible, que no existe salvo por los actos horribles que comete. Se reconoce en lo monstruoso.

Esto puede ser la razón del rechazo y ataques, un miedo de que algunos se justifiquen en la ficción, pero es algo extremista. Como siempre este tipo de reacciones nos hablan más de las personas que lo hacen. Tal vez aquellos que atacaron la película de Phillips es que se ven reflejados en alguna de las actitudes violentas hacia el personaje de Fleck. Sólo una observación.

Y es que el director en ningún momento muestra rechazo o aprobación hacia los actos que comete el personaje de Phonenix, ya que éste sólo es llevado por la vida, la narración lo lleva hasta convertirse en ese ser capaz de incidir en las masas. En cierto momento, los participantes de una historia viven su propia vida.

Otro punto que confronta a algunos espectadores es el poder mediático, pues son estos los que alimentan a Arthur, además de que buscan burlarse de sus acciones y todo su ser. Este grupo que es capaz de incidir en las sociedades, aquí se reparte algo de culpa, pues ellos son partícipes de la creación del Joker. En alimentar el ego de este tipo de personas.

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La gran tragedia de Arthur regresa a su madre, a una mujer que también enferma lastimó a su hijo y es responsable de esa risa incontrolable. Este arco concluye de manera muy griega, con un parricidio, último acto que lo libera, último vínculo que lo deja caer al vacío. Al final de todo este drama sólo queda aceptarlo y al ritmo de That’s Life (Remastered 2008), de Sinatra,  se relata el último acto. Un cierre en el que Fleck sólo disfruta, acepta lo que se viene con una sonrisa.

Joker es una película que nos confronta en cómo tratamos a aquellos alineados, no por el miedo en que se conviertan en asesinos, sino el cómo los ignoramos, como en algún momento hemos sido quienes lo molestan y que bastan una serie de eventos desafortunados para que ellos (o nosotros mismos) caigamos en la locura. Pero la caída nunca es tan fácil, se trata de una serie de eventos. No sólo un mal día basta como en Killing Joke.

 

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Redención abordada en The Goldfinch

Una vida fantasmagórica es la que se sobrelleva cuando se lleva encima una gran culpa. Se trata de un dolor auto impuesto que no permite llevar una vida plena, esto es algo de lo que le sucede al protagonista de The Goldfinch, película dirigida por John Crowley.

La película sigue la vida de el joven Theodore Decker (interpretado por Oakes Fegley, de niño; y Ansel Elgort, de adulto) quien presencia un ataque terrorista con bomba en el Museo Metropolitan de Nueva York, en éste la madre de Theodore fallece.

El atentado pone en movimiento la película, pues es cuando el protagonista debe mudarse con una familia del Upper East Side de Manhattan, donde la figura de Nicole Kidman como la madre de esta «familia de reemplazo» en el personaje de Mrs. Barbour es quien destaca, ya que tras la tragedia se vuelve el ancla para el pequeño Theodore.

Uno de los puntos más sobresalientes del largometraje es la manera en que va reconstruyendo el atentado, así poco a poco comprendemos de dónde proviene la culpa y dolor del protagonista.

Esta exploración al recuerdo merece unas palabras a parte, ya que el director al principio muestra cómo todo se encuentra desenfocado, una visión que el protagonista en su recorrido logrará reconciliar y redescubrir de manera más objetiva su propia memoria.

La lucha interna por reconciliarse con el pasado, es lo que hace que Theodore se refugie en la pintura de El Jilguero, de Carel Fabritius, que hurtó tras el atentado, se convierte en una especie de tótem que lo une al fantasma maternal. Estos robo a la humanidad se suma a la culpa del protagonista.

Es en la tragedia que el pequeño busca vincularse con Pippa (interpretada por Aimee Laurence, de joven; y Ashleigh Cummings, de adulta) quien igual que él sufrió una pérdida en el atentado. Un destino entrelazado por la muerte.

Un cierto mensaje en torno a las drogas se vislumbra, ya que bien llevados algunos analgésicos lo ayudan a sobrellevar el dolor, a huir de las pesadillas, pero más adelante éstas lo llevarán a la dependencia y único medio para ser una «persona funcional».

La vida hogareña con Mrs. Barbour se ve interrumpida por la llegada del padre, interpretado por Luke Wilson, que se lleva Theodore al solitario desierto de Las Vegas. Aquí vemos algunas escenas que muestra cómo el pequeño se hunde en un vacío, la más memorable cuando parece hundirse en la oscuridad de una piscina.

Theodore sufre de la figura abandónica del padre, un ser ausente. Una soledad que se sobrelleva por la amistad con su amigo Boris (Finn Wolfhard y Aneurin Barnard).

Las relaciones son el centro de la película, pues cada una ofrece diversas perspectivas de cómo le ayudan a manejar el dolor al protagonista, de cómo las personas que le rodean ayudan o afectan con su culpabilidad y el sufrimiento de pérdida.

Se trata de una historia de redención con el pasado, de aprender a dejar ir las cosas. Un lugar común que siempre es bueno redescubrir de una perspectiva nueva.

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Soledad sofocante de Ad Astra

Una inmensa soledad, que todo lo rodea en el vacío y que es capaz de sofocar es en la que vemos a Roy McBride (Brad Pitt); el espacio con su inmensidad lo abraza en la búsqueda de su padre H. Clifford McBride (Tommy Lee Jones) en la película Ad Astra, del director James Gray.

Esta obra que está ambientada en un futuro en el que la humanidad se lanzó a la búsqueda de vida inteligente, ese deseo de encontrar al «otro», que nos ayude en darle sentido a la vida. El deseo de abrazar a otra especie y no permanecer solitarios en el universo.

La ciencia ficción ayuda a contar una historia más clásica, un hijo que busca reconectar con su padre, que durante toda su vida a seguido los pasos de una imagen, un mito al que la humanidad le debe mucho. Así es como Roy se presenta como un personaje que se ha entrenado para viajar en el espacio (una forma de vincularse con su padre), aunque es consciente de que es sólo una actuación.

En diversas ocasiones nos presentan al personaje de Pitt hablando de sus sentimientos, pero parece que las terapias psicológicas se han superado, pues aunque es capaz de ver sus problemas en las acciones y el sentir del personaje vemos que no es posible superar esto. En un momento en el que se ha popularizado las terapias y no somos más felices, valdría preguntarse ¿Qué nos queda?

Roy McBride se presenta como un hombre perdido en sí mismo, en control, dejándose llevar por a vida, pese a lo inmenso que se torna el espacio vemos encuadres donde él permanece, casi ajeno de lo que le rodea hasta que podría afectarlo. Todo esto cambia cuando llegan altos mandos a darle la oportunidad de encontrar y comunicarse con su padre, poco a poco el director nos muestra cómo toda esta actuación de McBride se derrumba.

Cuando se rompe la carcasa del personaje de Pitt descubrimos el miedo, la furia contenida, el deseo de respuestas, la desesperación por vincularse, de nuevo, a su padre. Durante este viaje vemos cómo la mitología que había creado se vuelve humano.

La figura de H. Clifford McBride es la del gran aventurero, de aquel hombre que fue el primero en llegar a planetas lejanos, todo esto con la ferviente idea de encontrar al otro, a vida inteligente más allá de este universo, por eso es que en una misión se lanza hasta Néptuno, el viejo místico, de la que ya no regresaría.

¿Y qué sucede cuando seres desconocidos se encuentran? Una vez padre e hijo se reencuentran sólo queda el sentimiento de desolación, del abandono. El viaje y los sacrificios resultan ser parte de lo que se construyo, el encontrar a un «otro» ajeno a todos resulta en una tristeza sofocante.

Uno de los personajes logra sobreponerse a esta desolación y hacer un cierre, el otro opta por perderse en el universo, al ver su vida desperdiciada en un «otro» inexistente. La humanidad permanece solitaria en la vastedad.

Un punto para realzar es el contexto de Ad Astra, pues una vez que se deja atrás la Tierra, ciertos problemas terrenales se llevan a nuevos territorios, pero ciertas ideas se reafirman, la idea de Dios que está presente. Personajes que se encomiendan a San Cristobal, el patrono de los viajeros, en un mundo donde la humanidad se ha superado ciertas figuras se refuerzan. 

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Hellboy 2019, un remake con un toque gore y jocoso

Si hay algo que transmite el remake de Hellboy, dirigida por Neil Marshall, es la pasión que pese a los inconvenientes, y estar a la sombra de Del Toro, se atrevieron a crear esta película y mostrar otra visión del personaje.

Esta reinterpretación destaca por su toque gore, humor extraño (tal vez, por ser inglesa) y poco usual es lo que más sobresale; casi como un trabajo de clase B, aunque por la inversión y efectos se queda en medio, un limbo que a algunos gustará y a muchos alejará.

La película de Marshall inicia con la continúa batalla de la humanidad con aquello que es desconocido, la constante lucha con lo que no entiende del todo: la magia. Este conflicto es un elemento que está presente durante el largometraje, demasiado explícito, ya que el personaje de Hellboy (David Harbour) es alguien que vive esto de manera interna.

Como se deja ver, un elemento negativo es la cuestión de lo explícito, diálogos demasiado obvios, que llenan los huecos, en vez de sólo mostrar, algo que no logra cuajarse del todo con la acción repentina y veloz, que va demasiado rápido, debido al uso del CGI con poco presupuesto.

El tono cómico y desenfadado se muestra desde las primeras escenas con Hellboy, pues nos llevan a un paseo por México, donde vemos puntos tan característicos como la lucha libre, vampiros y el tequila. Un guiño a la compleja relación que tiene el personaje con el país. Además de que sirve para mostrar el trabajo de la Agencia de Investigación y Defensa Paranormal y la facilidad con la que los agentes mueren como si nada; los humanos son intercambiables tan fácilmente.

Otro punto, en el que se hace hincapié, es el miedo que provoca Hellboy a los humanos, debido a que diversas profecías lo anuncian como el átomo de las calamidades, aquel que traerá la destrucción de la humanidad. Algo que también Guillermo del Toro trató, aunque él lo difumino mediante el amor.

Resulta complicado dejar de lado el Hellboy de Guillermo del Toro, pues lo fácil es caer en la comparación y no verlo como visiones complementarias. Cada director toma elementos clave del personaje y deja muchos otros de lado.

Lo anterior, queda de manera clara más expuesta en la relación de Hellboy con su padre el Profesor Broom, ya que en ambos existe ese amor padre-hijo, pero el tratamiento que cada director a esto es bastante diferente. Del Toro, un poco más tierno, hasta maduro podría pensarse; Marshall, duro y adolescente, con un reclamo a la figura paterna.

La batallas, si bien deberían ser lo más impresionante son demasiado vertiginosas, para que casi no se note el CGI, aún así son entretenidas por la variedad de enemigos, como gigantes, zombies, un odioso cerdo, apariciones del mismísimo infierno y el boss final, la bruja Nimue «The Blood Queen», interpretada por Milla Jovovich, quien será la que meta la duda en el demonio.

Si bien algunos elementos se sienten forzados, y la exposición puede hacerse tedioso para algunos, es una película que logra satisfacer, además entre más se conozca al personaje se notarán un montón de referencias que se encuentran en Hellboy.

Una práctica común ya en las películas de héroes son las escenas post céditos, aquí no es la excepción. Una sólo para conocedores del personaje y otra que anuncia la llegada de un nuevo personaje, así que a esperar hasta llegar a éstas.

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Cine

#66Muestra llega a la Cineteca Nacional

La llegada de la 66 Muestra Internacional de Cine, que se celebrará en la Cineteca Nacional, es uno de los sucesos más esperados para los amantes del cine de arte, ya que por más de 50 años este espacio ha albergado trabajos de directores emblemáticos como François Truffaut, Federico Fellini, John Huston, Woody Allen, Werner Herzog, David Lynch, entre otros. 

En esta nueva edición, la #66Muestra reúne 14 filmes provenientes de lugares como Japón, Reino Unido, Brasil o Francia, además de un clásico de la extinta Unión Soviética y, por supuesto, México. Todas las obras seleccionadas son una muestra de las distintas miradas y preocupaciones de los cineastas contemporáneos, además de dar cuenta de la maestría de sus autores.

La Muestra Internacional de Cine tendrá lugar del 12 al 29 de abril en el recinto de Xoco, es decir, 18 días del mejor cine del mundo. A esto se suman poco más de tres semanas de cinefilia en distintas sedes del Área Metropolitana y, posteriormente, en varias ciudades de nuestro país.

Para mostrar el apoyo al cine mexicano, además de su talento, la Muestra arranca con  La camarista (México, 2018) de Lila Avilés, donde seguiremos de manera voyerista a Eve, la joven trabajadora de un hotel de lujo en la Ciudad de México. El filme ha participado, y con muy buenos resultados, en los Festivales de Morelia, Toronto y La Habana, por mencionar sólo algunos.

Con un exhaustivo trabajo de investigación y restauración, Peter Jackson logra en Jamás llegarán a viejos (Reino Unido-Nueva Zelanda, 2018) un documental vivencial y envolvente a cien años del fin de la Primera Guerra Mundial.

En La casa junto al mar (Francia, 2017), el director Robert Guédiguian reflexiona sobre el paso del tiempo y la vejez junto a los actores y actrices que crecieron con su filmografía.

El documental de Tom Volf, María por Callas (Francia, 2018), busca resignificar la figura de la intérprete griega con una exhaustiva búsqueda de primera voz.

El paso del escritor Ryszard Kapuściński por la Angola de la Guerra Fría es visto a través de la animación y el material de archivo en Un día más con vida (España-Polonia-Bélgica-Hungría-Alemania, 2018) dirigido por Raúl de la Fuente y Damian Nenow.

Un punto más crudo, viene con el duro punto de vista del clásico soviético, Ven y mira (URSS, 1985) de Elem Klímov, refleja las atrocidades de la Ocupación nazi en Bielorrusia y vuelve a las salas de cine en una versión restaurada.

En guerra (Francia, 2018), de Stéphane Brizé, llega en un momento crucial para los movimientos sociales de la Francia contemporánea, película que tuvo un gran paso por el Festival de Cannes en su estreno.

En Plaza París (Brasil-Portugal-Argentina, 2017), la directora brasileña Lucía Murat construye una intensa historia distópica que retrata los conflictos de un Río de Janeiro fracturado por la violencia.

En Leto (Rusia-Francia, 2018) el controversial realizador Kirill Serebrennikov retoma un evento personal para profundizar en un escenario de rock y convulsión social de los años 80 en la entonces Unión Soviética.

El filme Ocho de cada diez (México, 2018), de Sergio Umansky, recoge una estadística sobre la violencia y la impunidad en nuestro país para contar una historia de justicia por propia mano.

Con su estilo minimalista y asfixiante, László Nemes regresa a Cineteca y logra advertir en Atardecer (Hungría-Francia, 2018) un momento caótico y violento que acabaría con el sueño de la vieja Europa a inicios de Siglo XX.

La boda (Bélgica-Pakistán-Luxemburgo-Francia, 2016), nuevo filme de Stephan Streker, vuelve a poner sobre la mesa los choques culturales entre el mundo occidental y oriental.

El segundo largometraje de Markus Schleinzer, Angelo (Luxemburgo-Austria, 2018), ofrece una perspectiva álgida al racismo de la Europa del siglo XVII.

En la película Asako I & II: Soñar o despertar (Japón-Francia, 2018), Ryûsuke Hamaguchi se inspiró en la obra literaria Netemo sametemo de Tomoka Shibasaki donde la joven del título se enamora de dos personas idénticas con diferente personalidad en dos momentos de su vida.

La 66 Muestra Internacional de Cine se llevará a cabo del 12 al 29 de abril en la Cineteca Nacional, luego del 19 de abril al 13 de mayo se exhibirá en 21 sedes de la Ciudad de México y Área Metropolitana (seis sedes de la UNAM, dos del IPN, tres complejos Cinépolis, cinco complejos Cinemex, el IFAL, Cine Tonalá, Cinemanía Loreto, La Casa del Cine). Además, como es tradición, el evento se convierte en una fiesta nacional que recorrerá 19 sedes del interior de la República a partir del 15 de mayo y hasta el 13 de julio, comenzando por Guadalajara y Monterrey, y cerrando en la Cineteca Tamaulipas. Las sedes en la Ciudad de México y las de Circuito Cineteca suman, al menos, 40 sedes en todo el país.